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lunes, 23 de noviembre de 2015

Hoy Quiero Compartir...

                              de  RINCÓN DEL TIBET


NO TE AFERRES A 
             “LO QUE PUDO SER”
"Lo que pudo ser, solo vive en nuestra mente, es una ilusión, a la cual muchas veces nos aferramos inútilmente, sobre todo cuando se siente que todas las condiciones estaban dadas para que eso que pudo ser, efectivamente fuese.
Es importante entender qué es lo que está bajo nuestro poder cambiar, y qué cosas no son posibles, sencillamente porque se encuentran fuera de nuestro alcance.

A menudo nuestra mente nos juega malas pasadas aferrándose a pensamientos torturantes de los cuales no se puede sacar ningún tipo de provecho, son inútiles, son estériles. “Pudimos haber sido una pareja feliz, pudimos haber tenido una pareja hermosa”.

Si piensas objetivamente que algunos de tus “pudo ser”, pueden ser sustituidos por “lo que es”, trabaja por ello y no te quedes con la intriga de qué sería de tu vida si hubieses seleccionado ese camino.

Pero si por el contrario, piensas  que no puedes hacer nada para que eso se materialice, entonces suéltalo! 

No ganas nada invirtiendo tu energía en algo que no va a cambiar: es tu energía la que desperdicias en pensamientos, en lágrimas, en oraciones, en promesas… 

Confía en el proceso de la vida y no le cierres los ojos a las oportunidades que se te presentan hoy, ésas sobre las cuales sí tienes control, tienes potestad, tienes libertad de acción y tienes tu energía para hacerlo."

Todo está como tiene que estar...

lunes, 16 de noviembre de 2015

EL JARDÍN DE LA SEÑORA BILLET


A finales del verano las mariquitas habían hecho estragos carcomiendo el cuidado jardín de la señora Billet. Ella  lo podía ver desde la ventana, pero no tenía intención de intervenir. A decir verdad, ya no tenía intención de intervenir en nada. Permanecía allí, hamacándose suavemente en el sillón birmano de ratán, en su pequeña y elegante sala privada. La luz dorada del sol que entraba por la ventana se difundía serena, creando poco más que una penumbra brillante. Ana Billet  no se permitía estridencias, ni en ornamentos ni en modos.

Tres meses atrás, de la forma más impensada y fortuita, literalmente se había tropezado en cuerpo y alma con su remoto pasado. Gabriel Paz estaba allí, entre el gentío que deambulaba por el Malba, exactamente 40 años después del último beso genuino y arrebatado. Se reconocieron escépticos, se tantearon con la mirada hasta ajustar el lente y poner en foco el saqueo de los años.  Vacilantes, se abandonaron a un cálido abrazo, para recaer después en la magia del recuerdo y el increíble presente.

La señora Billet no volvió a tener un minuto de sosiego.

Desató sus más guardadas impaciencias y se dedicó a armar el andamiaje clandestino de llamadas, mensajes, encuentros y chats, a espaldas del señor Billet, que ahora le parecía un pájaro desplumado al lado de ese fuerte guerrero otoñal que era Gabriel Paz. Volvió a oír  la música de los setenta,  lo imaginó el amante incondicional que apenas había rozado en su juventud, lo presintió vehemente y abrumador, aún a su edad. Reemplazó las cartas apasionadas de otra época, por un compilado de música que preparó pacientemente, con una selección de veintiún temas románticos,  que entre otras cosas, con la voz de Gloria Estefan, le proponía compensarlo “Con los años que me quedan por vivir…”

Si su corteza de caballero había madurado como las virtudes del buen vino añejado, la  madera interior de Gabriel Paz se había templado y pulido con otras realidades y pasiones que la señora Billet no podía  siquiera imaginar: hacía 40 años se habían separado hacia dos mundos diferentes.

A la señora Billet se le escapó la prudencia y devino en un reverdecer primaveral que sus sesenta años bien conservados no pudieron refrenar. Reanimó su vestuario, reforzó las cremas y la gimnasia y descubrió alarmada que las tardes de lluvia le provocaban reclamos imperiosos. Organizó sus horas e imaginó desvelos para atenderlo y verlo, aunque solo fuera un día cada tanto. Todo, sin aflicciones por su existencia cotidiana que seguía en los carriles rutinarios de su cómoda vida familiar.

 Durante las siguientes semanas, se perdieron en un intrincado laberinto de declaraciones, donde confundieron recuerdos y vivencias con ficciones y anhelos, y se entregaron a la quimera de pasiones aplazadas, desvelos malheridos y zozobras febriles.  Se buscaron sin encontrarse. Aturdidos por el deseo y desalentados por la distancia, sucumbieron a las artimañas de un amor desmadrado y perdieron el rumbo de la compostura.    

En la undécima semana, él retaceó las llamadas, demoró responder mensajes y faltó a la cita del viernes. La señora Billet, consciente ya de que las mariquitas avanzaban en el jardín, devorando la magnolia y el cerezo y enfilaban directamente hacia las gardenias, arremetió con su necesidad de verlo y le propuso escaparse juntos por unas horas. 
Gabriel, que hubiera querido que todo se diluyera en la nada, espontáneamente como había aparecido, tuvo que afrontar esa última llamada, y tratando de no herirla le dijo <que no podía, que su vida era compleja >.

En su sillón de ratán, desde donde veía el jardín, la señora Ana escuchó por última vez la voz de Gabriel y aún con la esperanza de que fuera solo un traspié, pasó varios días buscando un lugar en el alma donde meter ese maremoto que se había desencadenado tres meses atrás. Finalmente consiguió comprender y se dio cuenta que nada había cambiado: 40 años antes, él también había sido un cobarde.

Con su resolución habitual, la señora Ana tomó el teléfono y llamó a su jardinero de siempre, y acordó que el lunes entrante se dedicarían a recomponer el jardín.

viernes, 14 de agosto de 2015

CARTAS A MARCELO

    SEPTIEMBRE... Y FINAL


Hoy quisiera ser la Maga y deambular distraída por las calles desatinadas de Buenos Aires. (que no de París, que siempre fue un poco lo mismo, pero con puentes!)
Hoy quiero ser TU Maga, más precisamente.
Y andar encontrándonos sin buscarnos. 
Y más que nada quiero guardarnos en un cuarto de hotel cualquiera para hacer una siesta desmedida, mientras afuera llueve y Buenos Aires se vuelve insoportable entre baldosas flojas y colectivos que te salpican y  confusión de paraguas y taxis que pasan ocupados siempre.

Hoy me siento la Maga. TU Maga, más precisamente.
Porque aunque hicimos el amor, no en un cuarto de hotel si no en tu cuarto de soltero, en el borde de esta misma Buenos Aires, no pensamos entonces que eso podía ser la felicidad.
Y sin embargo lo fue. Quizás la única felicidad que hemos tenido y tendremos juntos.

Por eso quiero sentirme la Maga. TU Maga, más precisamente.
Para poder sobrevivir a pesar del tiempo, para poder estar a pesar de la distancia, para encontrar esa felicidad tan sencilla, tan ingenua, entre la bruma de los recuerdos.

Pero está la vida.
Y no soy ni seré la Maga. TU Maga, más precisamente.
Y los dos sabemos lo que es real y lo que no es real.
Y tendremos que atenernos a ello y saber desistir a tiempo.
Y nos quedará pendiente lo que no fue antes, ni será ahora: caminar del brazo por las callecitas frondosas de Belgrano; sentarnos en la penumbra de un cine y tomados de la mano devorarnos una película turbadora; compartir el último café trasnochado en un extraviado bar de Palermo antes de despedirnos; recorrer librerías en una tarde fría y debatir desordenadamente si ficción o dogma; hablar mil veces más de ese libro que pensamos y nunca escribiremos; volver a confundir la realidad virtual con las circunstancias verdaderas.

Pero no es posible ser la Maga. TU Maga, más precisamente.
Porque ya te dije, sos un señor ocupado, muy ocupado y práctico y responsable y no te queda un hueco, ni un resquicio diminuto  para dejar entrar a la Maga (o a mi) y debes seguir con lo tuyo que es formal,  y serio y no permite ni siquiera, un furtivo roce con la enajenación.
Y yo, yo ya tuve mi toque de insensatez. Ahora debo volver a mi vida, que me reclama con sus horarios, su tiranía de mandatos, su hábito de eficiencia y su rutina de provecho.

Tal vez, dentro de 40 años, podremos ser libres de convocar a la Maga, entonces este amor dejará de ser una entelequia.
Te dejo un beso enorme.

AGOSTO  II


Hace algunas semanas te regalé una canción…

La escuchaste?
Hiciste la módica tarea de bajarla a tu celular, por ejemplo?
O buscarla en la web?
Hallaste el lugar y el momento privado,
para ponerte los auriculares, cerrar los ojos,
y mientras la escuchabas, pensar en mí?

    “La música es la voluptuosidad de la imaginación”
                                                           
Por eso, y porque a veces lo que se quiere decir
ya ha sido dicho de manera más inspirada o certera,
uno puede usurpar canciones para expresarse.

Y esta tonta balada –que no dice mucho-
habla de una historia que vos decís que
está pasando, es casi tu canción...

Habla de tus reclamos
– a los que vos preferís llamar información -
Pero a mí me gusta que sean reclamos,
porque le da pasión a la historia,
la pone en la vereda de los sentimientos,
la recrea en las cosas únicas de la vida.
La valida como lo que fue:
una historia de amor, que solo se vive una vez…

Por eso, Caro,
cuando quieras excitar tu imaginación,
usá los auriculares y escuchala con el alma !!

Porque cuando algún fastidio te asalte,
y te encuentres caminando
por una callecita desahuciada de Buenos Aires,
o en el regreso trastornado del atiborrado subte,
o en la pausa precaria de tus clases inminentes,
y aun, en el reparador refugio de un banco en el Botánico,
aunque estés desatento, 
vas a encontrar las horas felices
en que estuvimos tan cercanos…  

            “La música es la voluptuosidad de la imaginación” 
                 Eugène Delacroix, pintor. Francia 1798-1863

 

AGOSTO

Aquí estoy, como te prometí, atendiendo tus dudas y develando incertidumbres.
Porque como dice el tango “ 20 años no es nada”, pero… ¡¿40?!!
Nos pasamos…¿Verdad?

Sin embargo, debes saber que yo hubiera podido cerrar los ojos
y encontrar otra vez al joven que fuiste hace 40 años,
en la penumbra de tu cuarto de soltero,
en las urgencias de la piel fresca,
en la temeridad de la juventud,
en la inercia del desatino…

Pero me rechazaste.

Me trataste como a una vieja alumna -destacada en tu 
memoria académica, pero alumna al fin-
Y desde tu podio de profesor,
me ilustraste sobre la practicidad de la vida,
la certeza de la matemática,
la eficacia de las finanzas previsoras y otras tantas cosas más.

Caro,
Te lo dije varias veces en nuestros arrevesados chats, (si, esos donde mezclamos y superponemos ideas, donde salteamos respuestas y preguntamos a la vez)
Te lo mencioné, pero no te hiciste cargo, o no supiste leer entre líneas..

Caro, ¡me dejaste con un abrazo vacío!

¡UN ABRAZO!

Quizás, de todos los gestos del hombre –por lo menos en nuestra cultura occidental judeocristiana-
el abrazo sea el símbolo más conspicuo  de los afectos: 
se abraza a un hijo, a un padre, a un amigo, a un amante, a un hermano...
Se abraza en el festejo, se abraza en el dolor.
Se abraza al que ha llegado y se abraza al que se va lejos.

Yo estaba cerrando una etapa de mi doble vida entre dos ciudades, 
antes de retirarme a mi cuartel de otoño.

Buscaba una última aventura, furtiva y memorable…

Pero me hubiera conformado con un abrazo.
Me hubiera conformado con los 5 segundos  
apretada a tu pecho, 
contenida por tus brazos, 
rescatando de lo más profundo del recuerdo, 
el calor de tu piel, 
la ternura de tus manos, 
el susurro de la complicidad 
y otras cosas que el pudor me impide describir.

Los 5 segundos de un abrazo, hubieran sido justos para 
reparar la memoria y tal vez, 
conjurar los fantasmas del pasado…



lunes, 6 de septiembre de 2010

I'M FEEL SAD...

Uno vuelve siempre a los viejos sitios
en que amo la vida,
y entonces comprende cómo están de
ausentes las cosas queridas...

I`m feel sad...
Tengo el Sídrome de Alfosina, desearía poder entrar en el mar, caminar, caminar, caminar despacio mar adentro, sentir el agua golpearme suavemente.
Flotar primero y depués hundirme...
Uno se despide insensiblemente de pequeñas cosas,
lo mismo que en un árbol que en tiempo de otoño muere por sus hojas.


A veces es imposible sobrevivir a la tristeza. El abatimiento te gana, la angustia te hace esclavo, la desolación te derriba. En los día buenos es posible, con suerte, que la melancolía se apiade y te acompañe un poco...
Al fin la tristeza es la muerte lenta de las simples cosas...

PD en bastardilla poema de Cesar Isella. La mejor versión: Concha Buika & Chucho Valdez.

lunes, 30 de agosto de 2010

50 PELICULAS QUE HAY QUE VER

ORDEN ALEATORIO: SIN PRIORIDAD, ÉPOCA O CALIDAD
-ÁFRICA MIA (OUT OF AFRICA) –1985 – Sydney Pollack - Meryl Streep, Robert Redford.
-A QUIÉN AMA GILBERT GRAPE? (WHAT´S EATING GILBERT GRAPE?)– 1993 - Lasse Hallström - Johnny Depp, Leonardo DiCaprio, Juliette Lewis.
-TIEMPOS MODERNOS (MODERN TIMES) – 1936 – Charles Chaplin,Paulette Goddard.
-AL CAER EL SOL (TWILIGHT) – 1998 – Robert Benton - Susan Sarandon, PaulNewman, Gene Hackman.
-LA GATA SOBRE EL TEJADO DE ZINC CALIENTE (CAT ON A HOT TIN ROOF)-1958 – Richard Brooks - Elizabeth Taylor, Paul Newman.
-HANNAH Y SUS HERMANAS (HANNAH AND HER SISTERS) – 1986 – Woody Allen - Michael Caine, Mia Farrow, Dianne Wiest.
-LA MISIÓN (THE MISSION) – 1986 – Roland Joffe - Robert De Niro, Jeremy Irons, Liam Nesson.
-LA CASA DE LOS ESPÍRITUS (THE HOUSE OF THE SPIRITS) – 1993 - Bille August - Jeremy Irons, Meryl Streep, Winona Ryder, Antonio Banderas, Glenn Close.
-CINEMA PARADISO – 1988 – Giuseppe Tornatore - Philippe Noiret, Angelo Tosto.
-EL INOCENTE (L'INNOCENTE) – 1976 - Luchino Visconti - Giancarlo Giannini, Laura Antonelli
-MESAS SEPARADAS (SEPARATE TABLES) – 1958 – Delbert Mann – Rita Hayworth, David Niven, Buró Lancaster, Deborah Kerr.
-ESPLENDOR EN LA HIERBA (SPLENDOR IN THE GRASS) – 1961 – Elia Kazan – Natalie Wood, Warren Beatty
-A PROFECÍA (THE OMEN) -1976 - Richard Donner - Gregory Peck, David Warner.
-ARDE PARÍS? (IS PARIS BURNING?) - 1966 – Rene Clement – Orson Welles, Michel Piccoli, Yves Montand, Anthony Perkins.
-BUCH CASSIDY (BUTCH CASSIDY AND THE SUNDANCE KID) –1969 – George Roy Hill - Paul Newman, Robert Redford.
-GRAND PRIX - 1966 - John Frankenheimer – James Garner, Yves Montand, Genevieve Page.
-CASABLANCA – 1942 - Michael Curtiz - Humphrey Bogart, Ingrid Bergman, Claude Rains.
-TODO SOBRE MI MADRE -1999 - Pedro Almodóvar- Cecilia Roth, Eloy Azorín, Penélope Cruz
-LA DOLCE VITA – 1960 – Federico Fellini - Marcello Mastroianni, Anita Ekberg, Anouk Aimée
-BARRIO CHINO (CHINATOWN) - 1974 - Roman Polanski – Jack Nicholson, Faye Dunaway.
-LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS (FOUR HORSEMEN OF THE APOCALYPSE) – 1961- Vincente Minelli – Charles Boyer, Glen Ford, Karlheinz Boehm.
-ZORBA EL GRIEGO (ZORBA THE GREEK) – 1964 – Michael Cacoyannis – Anthony Quinn, Irene Papas, Alan Bates, Lila Kedrova.
-LA DILIGENCIA (STAGECOACH) -1939 – John Ford - John Wayne, Claire Trevor.
-LOS AVENTUREROS (LES AVENTURIERS) –1967- Robert Enrico – Alain Delon, Lino Ventura, Joanna Shinmkus.
-BATMAN INICIA (BATMAN BEGINS) –2005 - Christopher Nolan - Christian Bale, Michael Caine.
-EL INQUILINO (LE LOCATAIRE) – 1976 – Roman Polanski – Isabele Adjani, Melvyn Douglas,JoVan Fleet.
-RECUERDOS DEL FUTURO (CHARIOTS OF THE GODS) - 1970 - Harald Reinl - Documental.
-LA SOCIEDAD DE LOS POETAS MUERTOS (DEAD POETS SOCIETY) -1989- Peter Weir - Robin Williams, Robert Sean Leonard, Ethan Hawke.
-TODO LO QUE PERDIMOS EN EL FUEGO (THINGS WE LOST IN THE FIRE) 2007 – Susanne Bier - Halle Berry, Benicio Del Toro.
-DESDE EL JARDÍN (BEING THERE) –1979 - Hal Ashby - Peter Sellers, Shirley MacLaine, Melvyn Douglas.
-CONSTANTINE - (2005) – Francis Lawrence – Keanu Reeves, Rachel Weisz, Tilda Swinton.
-LA HUELLA (SLEUTH) – Versión 1972 – Joseph Mankiewicz – Michael Caine, Laurence Olivier. Versión 2007 – Kenneth Branagh – Michael Caine, Jude Law.
-CRIMEN POR MUERTE (MURDER BY DEATH) – 1976 – Robert Moore – Alec Guinness, Peter Falk, David Niven, Peter Seller, Truman Capote.
-LA CONDESA DE HONG KONG (COUNTESS FROM HONG KONG) – 1966 – Charles Chaplin, SofíaLoren, Marlon Brando, Geraldine Chaplin.
-AMENAZA EN LA SOMBRA (DON´T LOOK NOW) – 1973 - Nicolas Roeg – Donald Sutherland, Julie Christie.
-SEXTO SENTIDO (THE SIXTH SENSE) – 1999 – Night Shyamalan - Bruce Willis, Haley Joel Osment.
-ATRAPADO SIN SALIDA (ONE FLEW OVER THE CUCKOO'S NEST ) 1975 – Milos Forman – Jack Nicholson, Will Sampson, Christopher Lloyd.
-BAJOS INSTINTOS (BASIC INSTINCT) –1992 - Paul Verhoeven - Sharon Stone y Michael Douglas.
-HANNAH Y SUS HERMANAS (HANNAH AND HER SISTERS) –1986 - Woody Allen - Barbara Hershey, Michael Caine, Mia Farrow.
-LA TERMINAL (THE TERMINAL) – 2004 – Steven Spielberg - Tom Hanks, Catherine Zeta-Jones, Stanley Tucci.
-ENCUENTROS CERCANOS DEL TERCER TIPO (CLOSE ENCOUNTERS OF THE THIRD KINA) -1977- Steven Spielberg - Richard Dreyfuss, François Truffaut, Melinda Dillon.
-EL GATOPARDO (IL GATTOPARDO) – 1963 – Luchino Visconti – Burd Lancaster, Claudia Cardinale,Alain Delon.
-ROLLERBALL - 1975 - Norman Jewison – James Caan, John Houseman
-UN TRANVÍA LLAMADO DESEO (A STREETCAR NAMED DESIRE) – 1951 – Elia Kazan - Marlon Brando, Vivien Leigh, Karl Malden
-EL GRADUADO THE GRADUATE -1967 – Mike Nichols – Dustin Hoffman, Anne Bancroft.
-DESAPARECIDO (MISSING) –1982 - Costa-Gavras - Jack Lemmon, Sissy Spacek.
-TARDE DE PERROS (DOG DAY AFTERNOON) – 1975 – Sydney Lument – Al Pacino, John Cazale.
-JÉSUS DE MONTRÉAL (AKA JESUS OF MONTREAL) – 1989 - Denys Arcand - Lothaire Bluteau, Catherine Wilkening.
-EL SECRETO (LE SECRET) – 1974 – Robert Enrico - Jean-Louis Trintignant, Philippe Noiret.
-ANTES DELAMANECER (BEFORE SUNRISE) 1995 - y por qué no también ANTES DEL ATARDECER (BEFORE SUBSET) - 2004 - Richard Linklater -Ethan Hawke, Celine Julie Delpie.
-ESTAN TODOS BIEN (EVERYBODY'S FINE) - 2009 - Kirk Jones - Robert De Niro, Drew Barrymore, Kate Beckinsale.

lunes, 9 de agosto de 2010

LA CASA

–Sueño con una casa– dijo –es un sueño recurrente.

El psicoanalista lo miró con máscara profesional, atento, alentándolo a continuar.
–La casa me pertenece. No sé bien por qué, pero es como si la hubiera heredado o algo así. Es una casa que no conozco... y sin embargo estoy ahí, entrando y recorriéndola, abriendo puertas y descubriendo cuartos y recodos.. –

Estaba contándolo por primera vez. Se reacomodó en el sillón para relajarse y dejó que su mirada se perdiera más allá del cuarto.
–...A veces está mi hermana o mi madre, o las dos, o alguna persona familiar: algún amigo o vecino. Pero eso es aleatorio. Lo importante es la casa, no la gente, ni siquiera los sucesos. –
–Es una buena casa, sólida, se nota bien construida, con materiales nobles, fuertes. Me gusta. Es como si hubiera encontrado la casa de mis sueños, precisamente en un sueño. Siempre descubro algún capricho arquitectónico. Por ejemplo en mis primeros sueños aparece una galería cerrada con un enorme vitral que da hacia una parte del jardín. Los rectángulos de vidrio de distinto tamaño son de colores fuertes, especialmente amarillos, verdes y azules –no sé si hay rojos, no lo recuerdo- la galería mira al norte entonces el sol entra todo el día proyectando diferente estelas coloreadas, que recorren las paredes, los sillones de mimbre, los helechos colgados, las puertas de los cuartos que dan a esa galería... –

Respiró profundo, exhaló despacio y continuó.
–La imagen es vaga después de tanto tiempo; no, más bien son imágenes que se han ido superponiendo y han creado una imagen final rara, con puntos difusos y otros muy nítidos. Digo, como esas imágenes de la infancia remota, que son en parte reales y en parte creadas por la emoción... Pero la casa siempre es la misma. Puedo reconocerla en cada sueño, la estructura básica es exacta, solo que se agregan dependencias. He descubierto sótanos, altillos, escaleras, terrazas y balcones. Cada espacio con su propio mobiliario y enseres, con su atractivo, con su novedad.... Sin duda lo más importante siempre fueron las puertas. Abrir una puerta y encontrar un cuarto inesperado, una bohardilla, un gabinete olvidado y la sorpresa se transforma rápidamente en regocijo: encontrar muebles espléndidos, artefactos soñados, libros y hasta ropa... nos encantaban esos descubrimientos... –no sé por qué siempre hay alguien más en la casa, aunque no aporta demasiado al sentido del sueño, es más bien una forma de “compartir” o tal vez verificar un hecho. La protagonista es la casa, los acontecimientos giran en torno a la casa-.

–¿Podría dibujar el plano? – preguntó el terapeuta.
–Sí, absolutamente. Pero quiero decirle algo insólito, incluso para un sueño. Después de muchos años, diez o quince, la casa, que siempre fue urbana, apareció en el campo, en una especie de chacra o hacienda pequeña. Debo agregar que hubo una adaptación increíble de su estructura a las necesidades rurales -apareció un cobertizo de máquinas, por ejemplo, y una especie de establo-, sin embargo las áreas principales de la casa no se perturbaron y tampoco el sentido del sueño: siempre están los salones desconocidos, los recintos listos para revelarse, la recompensa de los hallazgos... Nunca hay temor o ansiedad con esos espacios nuevos, pareciera que se incorporan naturalmente, que vienen a complacer una necesidad ignorada o simplemente agasajar al espíritu...–-
–En alguno de los sueños esta “nueva” casa rural se torna un poco umbría, parece más vieja, tiene... ¿cómo decirlo?... averías, estragos, deterioros que hay que reparar, pero lejos de ser un agobio resultan desafíos gratos; no fáciles, pero no tan diferentes de descubrir cuartos y encontrar trastos desconocidos. Sin embargo, de alguna manera es siempre la misma casa.

Con un gesto mínimo el analista miró el reloj e inició la breve secuencia de actos que indicaban el término de la sesión: cerró el anotador, lo acomodó a un costado del escritorio, enderezó su torso, toco apenas el calce de sus anteojos y cruzó las manos sobre la tabla lustrada. Lo miró sereno y conciliador para dar la reflexión final:

–La casa es usted...

martes, 27 de julio de 2010

DÓNDE ESTARÁS EL 20 DE JULIO?

Hace unos días encontré la Ciudad Autónoma apagada: micros casi vacíos, taxis furtivos y unos pocos peatones que parecían rezagados de algún compromiso. Cuando vi el primer kiosco con televisor y una rueda apretada de mirones, caí en la cuenta.
¡Otra vez un invierno de Mundial!
Recordé el otro mundial -el que los nativos llamámos El Mundial- y fue suficiente para evocar.

¿Dónde estas, Eugenio?

¿Te acordás como nos gustaba caminar por la ciudad completamente desierta, precisamente a la hora de los partidos? Era abrumador el silencio, era casi atemorizante la soledad, ¡era intimidante tanto espacio abierto! Era... tan hermosa Buenos Aires solitaria y fantasmal!

¿Dónde estas, Eugenio?

Trato de imaginar en qué recóndito lugar podrás vivir, qué delirio inmaduro estarás tramando ahora, qué sombras en la cara te habrá dibujado la vida. Cada tanto te busco en las guías, en internet, entre los viejos conocidos mutuos. Cada tanto le cuento a alguien alguna historia nuestra -y de los otros también- procurando tenerlos presentes, como quien resuelve crucigramas para no olvidar las palabras. Cada tanto recorro las etiquetas de la memoria y te encuentro a vos, a Daniel N, al Vasco, a Marina...

¿Dónde estas Eugenio?
¿Y dónde están los otros que todavía están?

Porque los que ya no están, los que nos dejaron temprano y se fueron de pronto, sin despedida, sin aviso, sin anestesia... esos están presentes, inalterables en su eterna juventud, confinados a su último gesto en nuestra pequeña memoria colectiva, ociosos en el recuerdo dulzón que nos quedó con los años, después de masticar la rabia inicial, la desolación, el terror.

Pero los que todavía estamos, Eugenio ¿Cómo saber que estamos?

Quiero imaginarlos desistiendo amablemente al alboroto, dejando de perseguir la quimera, sujetando el fervor, la pasión excedida. Quiero pensarlos saciados, abordando la calma, el caminar apaciguado, la prudencia verbal. Quiero sentirlos imperecederos, completos, con una melancolía animada... como están en mis recuerdos.

Por eso, Eugenio,

No te mueras sin avisarme... quiero saber que estás vivo cuando te piense.